Mientras la sensatez está de pie, frente a la incredulidad, mirando fijamente a mi calendario yo sigo temiendo que no haya nadie a mi lado dentro de 20 días.
¿Dónde iremos ahora que el tiempo se ha detenido? Dímelo, porque todavía no tengo un rumbo fijo.
Voy a ratos. Igual que esos relojes de maquinaria rota.
Es bueno, en realidad, si no tuviese dudas quizás mi reloj se hubiese quedado sin pilas hace mucho tiempo.
La chica de los meses pares no es para mí. Se llevó mi sonrisa escondida en la maleta, entre los pliegues de su ropa. Mi razón para pensar que aunque seas feliz siempre puedes serlo más y aquí es donde la ambición se convierte en virtud.
Pero es igual, esperemos a que el reloj explote de felicidad, no crees?
Miénteme, como lo solías hacer, sólo una vez más.
PD1: Así pues, cuando no tengas nada que hacer y yo pase por tu cabeza, nadie podrá oírte así que piensa en mí como si me quisieras
PD2:¿como sabes cuanto es demasiado?y ¿cuando es simplemente demasiado para soportar?
domingo, 12 de diciembre de 2010
...dream, dream, dream.....
Que todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor. Es un cuento que me se, desde el instante en el que me atreví a besarte.
domingo, 14 de noviembre de 2010
miércoles, 20 de octubre de 2010
domingo, 10 de octubre de 2010
10-10-10
10...como los abrazos que te regalaría
10...como los besos que te robaría
10...como los ... que te haría
11... es lo que te quiero
10...como los besos que te robaría
10...como los ... que te haría
11... es lo que te quiero
sábado, 9 de octubre de 2010
¿Y si fueras tan feliz que no mereciera la pena buscar mas?
Creo que a veces pido demasiado. Demasiado a la vida, demasiado al amor, demasiado a mi mismo. No sé si es bueno o es malo pedir demasiado, lo malo es no saber ni qué pido. No pido algo en concreto, en plan salud a la vida, inteligencia a las mujeres o ser el mejor. Es que pido algo que está en mi cabeza que aún no sé lo que es pero que me lleva a seleccionar de forma automática. Y esa selección llega a un extremo que a veces me da la impresión que no tendré ni vida, ni novia, ni a mi mismo. Pero joder, y si me sale bien...?
miércoles, 29 de septiembre de 2010
hambriento de ti
"Hoy he tomado de postre un yogur caducado, estaba buenísimo y he ido a buscar otro, pero no he visto ninguno"
viernes, 24 de septiembre de 2010
"llamame idiota" (pero necesito creer en algo)
...
- Oye, quizás no venga mucho a cuento pero tengo algo que preguntarte -
El viento no dejaba de soplar desde hace unas horas, el aire enrarecido luchaba por mostrar sus emociones a las personas que lo sentían
-¿Qué quieres preguntarme?-
-Verás..., últimamente no dejo de preguntarme sobre algo, pero se me hace difícil hablarte de ello. Ni yo misma puedo aclarar ni encontrar las mejores palabras para definirlo. Intentaré hacerlo de la mejor forma que pueda. Como decía, últimamente veo muchas parejas y gente junta. Pero también otras que rompen y pronto vuelven a unirse con otras personas. Imagina que todos y cada uno fuéramos piezas de un gran puzle. A la mayoría de la gente le cuesta poco encajar con otra pieza, pero yo, yo siento que es difícil que pege con otra. Es un sentimiento difícil de expresar... -
Sus ojos perdidos junto a su confesión miraron al suelo, intentando desaparecer por momentos. Una mezcla de pena y frustración se apoderaban de ellos.
-¿Realmente te preocupa eso?-
Ella volvió a elevar su mirada y se detuvo junto a los ojos de él. Sentía que había hablado demasiado, así que solo movió ligeramente la cabeza para asentir y dar la respuesta a la pregunta. Él la acarició lentamente, intentando reconfortar su tristeza.
-Creo que no te debería preocupar eso. ¿Alguna vez te has preguntado lo que significa el amor? -
El viento se detuvo, quería escuchar la conversación que tenían aquellos extraños. Era algo que podría merecer la pena.
- Esto... - la chica se sonrojó por momentos - creo saber lo que es, pero no puedo explicarlo, pero..., ¿qué es para ti el amor? -
- Verás..., hay un gran problema con ciertas palabras entre ellas el amor. Llamamos amor a un sentimiento de apego hacia alguien, de unión, pero la dificultad que tiene esta palabra se traduce en que para cada uno es de una forma y se vive y siente de manera distinta. Para unos el amor se compone de cariño y fidelidad, para otros de tensión y dificultad, otros lo asocian con estar flotando en otra dimensión absortos de todo lo que les rodea, mientras que algunos lo unen a una especie de obsesión. Hay tantos tipos de amor como personas en el mundo. Cada uno lo sentimos y lo vivimos de una cierta manera. Creo que no importa lo que para mí signifique el amor sino lo que significa para tí.-
Ambos se dieron cuenta del silencio y la calma que todo reinaba, ella estaba algo confusa.
- Utilizando tu ejemplo - dijo él - el de las piezas de puzle, pienso que hay personas que tienen una mayor facilidad para enamorarse o encontrar pareja ya que su forma de ver el amor es más sencilla. Esto no es malo, tendrán más posibilidades de enamorarse y de encontrar otras piezas con las que sentir esa sensación. Digamos que tienen una definición de amor más accesible lo que les hace poder cambiar pronto de pareja o sentir sin mayores problemas hacia la otra persona...-
Él tomo aire y siguió con su discurso:
- Sin embargo, otros tienen una definición de amor más complicada. No tiene porque ser peor o mejor que la anterior pero sí tiene otros matices que hacen que sea compartida por muchas menos personas que la anterior. ¿Qué quiere decir esto? Pues que no debes angustiarte por ver un mundo donde no encajas, ni encontrar gente de la que enamorarte. Quizás tu forma de amar sea tan especial que pocas personas la compartan. Pero no debes entristecerte por ello, sólo tienes que encontrar a quien que comparta una definición del amor parecida a la tuya. Eso probablemente te haga ser feliz y no tener que ir cambiando de un lugar a otro como si fueras una cometa sin rumbo. -
Sus ojos se alumbraron, ya no se sentía tan triste ni tan incomprendida. Él la regaló unas últimas palabras:
- No debes sentirte rara ni mucho menos. Ni menos afortunada que los demás. Sientete especial por compartir una forma de amar muy distinta a la que tiene todo el mundo. Puede que en muchos momentos estés sola y te canses de no encontrar lo que tu corazón anhela. Sin embargo, estoy seguro de que cuando lo encuentres probablemente experimentes mucha más alegría y vivas el amor de una manera muy distinta a lo que siente la mayoría de la gente. Lo importante es que seas feliz con tu forma de entender el amor. Probablemente lo sientas una sola vez en esta vida, y creo que cuando lo hagas descubrirás que algo de lo más bonito de esta vida es envejecer junto a la persona que más quieres. Ahora somos jóvenes pero llega un momento donde no puedes vivir la vida con tanta vitalidad y donde en cada momento te ves más limitado y con menos recursos. Es en esos momentos cuando el apoyo de una persona a tu lado se hace necesario y donde creo que se encuentra la esencia del amor. Espero que estas palabras te hayan animado. -
- Solo tengo una duda... -dijo la chica- ¿Y si no hay alguien que comparta mi forma de entender el amor? -
Una sonrisa apareció en la boca del chico
- No te preocupes por eso, siempre hay alguien que podrá entender a la perfección tu sentimiento. Llámalo alma gemela, media naranja o como quieras, pero el amor es un sentimiento que lo forman dos personas, por lo menos el verdadero amor pienso, y si tú tienes una forma de verlo y entenderlo significa que habrá al menos una persona que lo entienda como tú.
El destino debe encargarse de lo demás, si es que realmente existe.
...
El viento volvió a soplar fuerte tras la conversación, intentando trasladar aquellas palabras a tantos kilometros como le fuera posible
- Oye, quizás no venga mucho a cuento pero tengo algo que preguntarte -
El viento no dejaba de soplar desde hace unas horas, el aire enrarecido luchaba por mostrar sus emociones a las personas que lo sentían
-¿Qué quieres preguntarme?-
-Verás..., últimamente no dejo de preguntarme sobre algo, pero se me hace difícil hablarte de ello. Ni yo misma puedo aclarar ni encontrar las mejores palabras para definirlo. Intentaré hacerlo de la mejor forma que pueda. Como decía, últimamente veo muchas parejas y gente junta. Pero también otras que rompen y pronto vuelven a unirse con otras personas. Imagina que todos y cada uno fuéramos piezas de un gran puzle. A la mayoría de la gente le cuesta poco encajar con otra pieza, pero yo, yo siento que es difícil que pege con otra. Es un sentimiento difícil de expresar... -
Sus ojos perdidos junto a su confesión miraron al suelo, intentando desaparecer por momentos. Una mezcla de pena y frustración se apoderaban de ellos.
-¿Realmente te preocupa eso?-
Ella volvió a elevar su mirada y se detuvo junto a los ojos de él. Sentía que había hablado demasiado, así que solo movió ligeramente la cabeza para asentir y dar la respuesta a la pregunta. Él la acarició lentamente, intentando reconfortar su tristeza.
-Creo que no te debería preocupar eso. ¿Alguna vez te has preguntado lo que significa el amor? -
El viento se detuvo, quería escuchar la conversación que tenían aquellos extraños. Era algo que podría merecer la pena.
- Esto... - la chica se sonrojó por momentos - creo saber lo que es, pero no puedo explicarlo, pero..., ¿qué es para ti el amor? -
- Verás..., hay un gran problema con ciertas palabras entre ellas el amor. Llamamos amor a un sentimiento de apego hacia alguien, de unión, pero la dificultad que tiene esta palabra se traduce en que para cada uno es de una forma y se vive y siente de manera distinta. Para unos el amor se compone de cariño y fidelidad, para otros de tensión y dificultad, otros lo asocian con estar flotando en otra dimensión absortos de todo lo que les rodea, mientras que algunos lo unen a una especie de obsesión. Hay tantos tipos de amor como personas en el mundo. Cada uno lo sentimos y lo vivimos de una cierta manera. Creo que no importa lo que para mí signifique el amor sino lo que significa para tí.-
Ambos se dieron cuenta del silencio y la calma que todo reinaba, ella estaba algo confusa.
- Utilizando tu ejemplo - dijo él - el de las piezas de puzle, pienso que hay personas que tienen una mayor facilidad para enamorarse o encontrar pareja ya que su forma de ver el amor es más sencilla. Esto no es malo, tendrán más posibilidades de enamorarse y de encontrar otras piezas con las que sentir esa sensación. Digamos que tienen una definición de amor más accesible lo que les hace poder cambiar pronto de pareja o sentir sin mayores problemas hacia la otra persona...-
Él tomo aire y siguió con su discurso:
- Sin embargo, otros tienen una definición de amor más complicada. No tiene porque ser peor o mejor que la anterior pero sí tiene otros matices que hacen que sea compartida por muchas menos personas que la anterior. ¿Qué quiere decir esto? Pues que no debes angustiarte por ver un mundo donde no encajas, ni encontrar gente de la que enamorarte. Quizás tu forma de amar sea tan especial que pocas personas la compartan. Pero no debes entristecerte por ello, sólo tienes que encontrar a quien que comparta una definición del amor parecida a la tuya. Eso probablemente te haga ser feliz y no tener que ir cambiando de un lugar a otro como si fueras una cometa sin rumbo. -
Sus ojos se alumbraron, ya no se sentía tan triste ni tan incomprendida. Él la regaló unas últimas palabras:
- No debes sentirte rara ni mucho menos. Ni menos afortunada que los demás. Sientete especial por compartir una forma de amar muy distinta a la que tiene todo el mundo. Puede que en muchos momentos estés sola y te canses de no encontrar lo que tu corazón anhela. Sin embargo, estoy seguro de que cuando lo encuentres probablemente experimentes mucha más alegría y vivas el amor de una manera muy distinta a lo que siente la mayoría de la gente. Lo importante es que seas feliz con tu forma de entender el amor. Probablemente lo sientas una sola vez en esta vida, y creo que cuando lo hagas descubrirás que algo de lo más bonito de esta vida es envejecer junto a la persona que más quieres. Ahora somos jóvenes pero llega un momento donde no puedes vivir la vida con tanta vitalidad y donde en cada momento te ves más limitado y con menos recursos. Es en esos momentos cuando el apoyo de una persona a tu lado se hace necesario y donde creo que se encuentra la esencia del amor. Espero que estas palabras te hayan animado. -
- Solo tengo una duda... -dijo la chica- ¿Y si no hay alguien que comparta mi forma de entender el amor? -
Una sonrisa apareció en la boca del chico
- No te preocupes por eso, siempre hay alguien que podrá entender a la perfección tu sentimiento. Llámalo alma gemela, media naranja o como quieras, pero el amor es un sentimiento que lo forman dos personas, por lo menos el verdadero amor pienso, y si tú tienes una forma de verlo y entenderlo significa que habrá al menos una persona que lo entienda como tú.
El destino debe encargarse de lo demás, si es que realmente existe.
...
El viento volvió a soplar fuerte tras la conversación, intentando trasladar aquellas palabras a tantos kilometros como le fuera posible
lunes, 20 de septiembre de 2010
...
Allá fuera,
bajo la luna gris.
Alguien que me quiere,
esta pensando en mi.
Allá fuera,
alguien hallaré.
Nos encontraremos,
alla fuera en algún lugar.
Aunque se que estamos lejos
me hace bien pensar,
que la misma estrellita
nos escucha desear.
Y cuando el viento de la noche
canta el arrorró,
bajo este mismo cielo
dormiremos tu y yo.
Allá fuera nos unirá el amor,
y estaremos siempre,
juntos siempre,
en los sueños, tu y yo.
bajo la luna gris.
Alguien que me quiere,
esta pensando en mi.
Allá fuera,
alguien hallaré.
Nos encontraremos,
alla fuera en algún lugar.
Aunque se que estamos lejos
me hace bien pensar,
que la misma estrellita
nos escucha desear.
Y cuando el viento de la noche
canta el arrorró,
bajo este mismo cielo
dormiremos tu y yo.
Allá fuera nos unirá el amor,
y estaremos siempre,
juntos siempre,
en los sueños, tu y yo.
domingo, 19 de septiembre de 2010
jueves, 16 de septiembre de 2010
Billares!!
Ayer quedé con Celia y Nuria. Fue una tarde-noche genial! quedamos en Gran Vía para ir a unos billares a los que solía ir con unos amigos del colegio. Hacía muchísimo calor pero a pesar de ello el centro de Madrid seguía igual de lleno que siempre. Cuando llegamos donde deberían estar los billares, vi un edificio nuevo, con Spa, salas para depilación y otras para tomar rayos UVA. Los billares ya no estaban, se habían ido igual que los viejos compañeros del colegio. Cuando vimos que nos habían quitado el billar nos entraron aún más
de jugar y nos pusimos a buscar como locos algún bar ó sala de juegos que pudiera tener uno. Pero ...nada...no encontramos nada. Durante la búsqueda me llamaron al móvil, era Spoty, que venía a jugar al billar (pobre iluso), nos estuvo contando los trucos de magia que había estado haciendo un mago cubano y nos pusimos andar hacia Plaza de España.
Encontramos tentador el aire acondicionado de un "Starbucks" y entramos en busca de algo fresquito para beber. La loba y ce se pidieron dos frapuccinos, spoty y yo dos zumos gigantes para compartir: uno era de frutas del bosque y el otro de mango y fruta de la pasión, pero realmente a mí me sabía a los helados solero. La loba la lio al coger su frapuccino y se llevó el de una chica que se llamaba Laura. Laura era una chica mona, de nuestra edad, con un tatuaje algo borrado en el hombro y estaba hablando distraidamente con el móvil. Mientras hacían los zumos, Ce y Nur se fueron a buscar sitio y nos esperaron en el 2º piso. La camarera nos puso en el mostrador dos zumos como los nuestro pero con el nombre de Javi, asi que seguimos esperando los nuestros. Pasaron unos minutos y Laura (la chica del móvil) preguntó que cuando salía su frapuccino. Vi que sobre la mesa había un frapuccino con el nombre de Nuria y pensé… ya está, la han liado!. Así que tuve que convencer a la chica de que su frapuccino era ese que ponía Nuria, que la tal Nuria era otra chica que había estado antes y se había llevado el suyo. Le dije varias veces que la loba no había tocado su pajita y que estaba sin estrenar, pero aún así me miró con cara de asco, cogió su copa y se fue.
Después de ver pasar varios clientes que pagaban y recogían sus batidos, preguntamos a la camarera que si iba a sacar nuestros zumos, pero dijo que no había pendiente ninguno más, que tendríamos que ser Javi. Así que asumimos nuestro nuevo nombre, cogimos los zumos de Javi y nos bajamos con las chicas.
Nose cuanto rato estuvimos hablando en los cómodos sillones, fueron alrededor de 4 horas. Durante este tiempo hablamos de: posibles disfraces para Berzosa, de los viajes erasmus, la noche en blanco y sobre todo de marujeo universitario. Hablamos y charlamos como auténticas porteras, Spoty no sabía donde se había metido y al rato Ce y Nuria le empezaron a coser a preguntas sobre las chicas que le gustaban de la facultad. Yo intenté ayudarle a esquivarlas pero era imposible, asi que al final lo terminó contando aunque sin dar muchos detalles.
Sin cenar nos dieron las 21.45 y a Nuria y a mi nos entró un mono de billar incontrolable, necesitábamos jugar. Así que convencimos a Ce y nos fuimos al San Mateo que ya estaba abierto. No hizo falta hacer equipos los cuatro sabíamos que era el típico eterno combate a muerte mujeres vs. hombres.
Hay que reconocer que no éramos ninguno profesionales del billar, pero tampoco se nos dio tan mal. Solo metimos la negra una vez cada uno. Bueno, en realidad yo la metí tres veces solo que dos mal y una bien (la única partida que conseguimos acabar) asi que me quedo con una. El resultado de la noche fue 3-2 favorable a las chicas, aunque tampoco podemos decir que hayan ganado, porque realmente lo único que hicieron fue no perder. A diferencia de nosotros.
“El billar es muy interesante se puede decir que es casi un pequeño esquema del mundo y de las relaciones: La mesa es el mundo, nuestro mundo, el de cada uno, depende de lo que te muevas conocerás más o menos mesa pero aunque sea pequeño tu territorio nunca vas a llegar a ocupar todas las posiciones posibles durante la partida. El taco es lo que nos impulsa a cada uno, la fuerza vital que impulsa a la bola a moverse, desplazarse, buscar, chocar y hacer saltar a las otras bolas que hay en su mesa. Cada bola representa a una persona, lisas, rayadas, rojas, moradas, amarillas… y por supuesto con diferentes valores (ya sabemos cada uno cual nos toca).
Nos desplazamos por la mesa sin saber lo que podemos llegar a influir sobre las otras bolas, a veces chocamos con otra bola y nos paramos junto a ella. Otras veces la bola con la que chocamos sale despedida y cae en un agujero y no la volvemos a ver. Todo depende de la fuerza inicial que se nos haya dado.
Al principio todos salimos del mismo triángulo pero según avanza la partida nos desplazamos, en todo tipo de direcciones. A veces nos separamos para siempre de la bola que teníamos al inicio de la partida, en otras ocasiones volvemos a golpear contra la misma bola 1, 2 y hasta 3 veces. Hay periodos en los que alguna bola nos puede desplazar de nuestra posición y nos cambia la perspectiva de ver la mesa. Nunca sabes cuál va a ser tu posición después de una tirada, puede que sea la misma, pero también puede ser que la suerte o la desgracia hagan que caigas en alguno de los agujeros y dejes de ver. Nosotros también influimos muchísimo en el resto de bolas llegando incluso a aprovecharnos de ellos durante las carambolas.
Las bolas durante la partida pueden: separarse, juntarse, chocar y golpearse entre ellas. Cada partida es totalmente distinta a la siguiente pero hay una cosa que no cambia y es que todas las partidas giran alrededor de la bola negra. Casi todas las tiradas de la partida dependen de la posición de esta bola, es una bola que tienta a darla. Representa el peligro, lo desconocido y el morbo o la curiosidad de si podríamos llegar a jugar con esta bola y que formase parte de alguna de nuestras carambolas. Lo malo es que la obsesión con la bola negra puede descompensar una tirada y hacer que termine cayendo en algún agujero, en cuyo caso pierdes. Deberás empezar una nueva partida y gastar más dinero. Aunque también puede ser que la jugada con la bola negra salga bien y hagas una carambola perfecta. En este caso seguramente el resto de jugadores te alabarán y experimentaras una pequeña sensación de euforia y felicidad, te creerás el puto amo del billar, que tienes todo controlado y has sabido darle un toque preciso y perfecto a la bola. Aunque en el fondo se que ha sido solo suerte, es necesario que me engañe para creer que tengo algo de control sobre todo el descontrol que me provoca la bola negra."
A las 24.00 salimos del San Mateo, estábamos saciados de empujar con el palo y meter las bolas. Nos fuimos a casa. Yo acompañé a Celia andando y tuvimos una conversacion agradable, aunque breve, sobre el valor que hoy en día se da a las personas y a las relaciones. Tampoco llegamos a profundizar demasiado asi que cuando llegamos me fui a casa. Allí me esperaba mi tuenti vacío como hacía mucho tiempo... y Dharma que aunque pelota y cariñosa, siempre nos terminamos peleando para demostrar quien manda en MI cama.
de jugar y nos pusimos a buscar como locos algún bar ó sala de juegos que pudiera tener uno. Pero ...nada...no encontramos nada. Durante la búsqueda me llamaron al móvil, era Spoty, que venía a jugar al billar (pobre iluso), nos estuvo contando los trucos de magia que había estado haciendo un mago cubano y nos pusimos andar hacia Plaza de España.
Encontramos tentador el aire acondicionado de un "Starbucks" y entramos en busca de algo fresquito para beber. La loba y ce se pidieron dos frapuccinos, spoty y yo dos zumos gigantes para compartir: uno era de frutas del bosque y el otro de mango y fruta de la pasión, pero realmente a mí me sabía a los helados solero. La loba la lio al coger su frapuccino y se llevó el de una chica que se llamaba Laura. Laura era una chica mona, de nuestra edad, con un tatuaje algo borrado en el hombro y estaba hablando distraidamente con el móvil. Mientras hacían los zumos, Ce y Nur se fueron a buscar sitio y nos esperaron en el 2º piso. La camarera nos puso en el mostrador dos zumos como los nuestro pero con el nombre de Javi, asi que seguimos esperando los nuestros. Pasaron unos minutos y Laura (la chica del móvil) preguntó que cuando salía su frapuccino. Vi que sobre la mesa había un frapuccino con el nombre de Nuria y pensé… ya está, la han liado!. Así que tuve que convencer a la chica de que su frapuccino era ese que ponía Nuria, que la tal Nuria era otra chica que había estado antes y se había llevado el suyo. Le dije varias veces que la loba no había tocado su pajita y que estaba sin estrenar, pero aún así me miró con cara de asco, cogió su copa y se fue.
Después de ver pasar varios clientes que pagaban y recogían sus batidos, preguntamos a la camarera que si iba a sacar nuestros zumos, pero dijo que no había pendiente ninguno más, que tendríamos que ser Javi. Así que asumimos nuestro nuevo nombre, cogimos los zumos de Javi y nos bajamos con las chicas.
Nose cuanto rato estuvimos hablando en los cómodos sillones, fueron alrededor de 4 horas. Durante este tiempo hablamos de: posibles disfraces para Berzosa, de los viajes erasmus, la noche en blanco y sobre todo de marujeo universitario. Hablamos y charlamos como auténticas porteras, Spoty no sabía donde se había metido y al rato Ce y Nuria le empezaron a coser a preguntas sobre las chicas que le gustaban de la facultad. Yo intenté ayudarle a esquivarlas pero era imposible, asi que al final lo terminó contando aunque sin dar muchos detalles.
Sin cenar nos dieron las 21.45 y a Nuria y a mi nos entró un mono de billar incontrolable, necesitábamos jugar. Así que convencimos a Ce y nos fuimos al San Mateo que ya estaba abierto. No hizo falta hacer equipos los cuatro sabíamos que era el típico eterno combate a muerte mujeres vs. hombres.
Hay que reconocer que no éramos ninguno profesionales del billar, pero tampoco se nos dio tan mal. Solo metimos la negra una vez cada uno. Bueno, en realidad yo la metí tres veces solo que dos mal y una bien (la única partida que conseguimos acabar) asi que me quedo con una. El resultado de la noche fue 3-2 favorable a las chicas, aunque tampoco podemos decir que hayan ganado, porque realmente lo único que hicieron fue no perder. A diferencia de nosotros.
“El billar es muy interesante se puede decir que es casi un pequeño esquema del mundo y de las relaciones: La mesa es el mundo, nuestro mundo, el de cada uno, depende de lo que te muevas conocerás más o menos mesa pero aunque sea pequeño tu territorio nunca vas a llegar a ocupar todas las posiciones posibles durante la partida. El taco es lo que nos impulsa a cada uno, la fuerza vital que impulsa a la bola a moverse, desplazarse, buscar, chocar y hacer saltar a las otras bolas que hay en su mesa. Cada bola representa a una persona, lisas, rayadas, rojas, moradas, amarillas… y por supuesto con diferentes valores (ya sabemos cada uno cual nos toca).
Nos desplazamos por la mesa sin saber lo que podemos llegar a influir sobre las otras bolas, a veces chocamos con otra bola y nos paramos junto a ella. Otras veces la bola con la que chocamos sale despedida y cae en un agujero y no la volvemos a ver. Todo depende de la fuerza inicial que se nos haya dado.
Al principio todos salimos del mismo triángulo pero según avanza la partida nos desplazamos, en todo tipo de direcciones. A veces nos separamos para siempre de la bola que teníamos al inicio de la partida, en otras ocasiones volvemos a golpear contra la misma bola 1, 2 y hasta 3 veces. Hay periodos en los que alguna bola nos puede desplazar de nuestra posición y nos cambia la perspectiva de ver la mesa. Nunca sabes cuál va a ser tu posición después de una tirada, puede que sea la misma, pero también puede ser que la suerte o la desgracia hagan que caigas en alguno de los agujeros y dejes de ver. Nosotros también influimos muchísimo en el resto de bolas llegando incluso a aprovecharnos de ellos durante las carambolas.
Las bolas durante la partida pueden: separarse, juntarse, chocar y golpearse entre ellas. Cada partida es totalmente distinta a la siguiente pero hay una cosa que no cambia y es que todas las partidas giran alrededor de la bola negra. Casi todas las tiradas de la partida dependen de la posición de esta bola, es una bola que tienta a darla. Representa el peligro, lo desconocido y el morbo o la curiosidad de si podríamos llegar a jugar con esta bola y que formase parte de alguna de nuestras carambolas. Lo malo es que la obsesión con la bola negra puede descompensar una tirada y hacer que termine cayendo en algún agujero, en cuyo caso pierdes. Deberás empezar una nueva partida y gastar más dinero. Aunque también puede ser que la jugada con la bola negra salga bien y hagas una carambola perfecta. En este caso seguramente el resto de jugadores te alabarán y experimentaras una pequeña sensación de euforia y felicidad, te creerás el puto amo del billar, que tienes todo controlado y has sabido darle un toque preciso y perfecto a la bola. Aunque en el fondo se que ha sido solo suerte, es necesario que me engañe para creer que tengo algo de control sobre todo el descontrol que me provoca la bola negra."
A las 24.00 salimos del San Mateo, estábamos saciados de empujar con el palo y meter las bolas. Nos fuimos a casa. Yo acompañé a Celia andando y tuvimos una conversacion agradable, aunque breve, sobre el valor que hoy en día se da a las personas y a las relaciones. Tampoco llegamos a profundizar demasiado asi que cuando llegamos me fui a casa. Allí me esperaba mi tuenti vacío como hacía mucho tiempo... y Dharma que aunque pelota y cariñosa, siempre nos terminamos peleando para demostrar quien manda en MI cama.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Le Monde
Solo en casa otra vez: tranquilidad, paz, vaguería durante el día... y por la noche fiesta!
Ayer un buen sueño terminaba al amanecer y me indicaba que tendría un buen día y así ha sido:
Ayer fue sin duda uno de los mejores días que recuerdo desde hace mucho tiempo, lloré de la risa hasta tres veces durante la tarde. Fue una tarde distinta, una de las más raras que recuerdo. Después de comer con Nacho, su madre (que se va a venir a: Estrasburgo, Disneylandia y a Tenerife) me leyó el Tarot Francés, mientras tomábamos café brasileño. Realmente nunca he creído en el Tarot ni en las fuerzas sobrenaturales (por algo estudiamos biología) sin embargo siempre he sentido que hay algo más allá que la ciencia nunca podrá explicar pero esto es un debate que arruinaría este blog.
Asique por ahora me voy a limitar a escribir lo que puede ser mi futuro inmediato según el Tarot Francés de la madre de Nacho y el tiempo nos dirá si es conveniente o no, volver a creer en la magia.
A nivel general las cartas dicen que he tenido un pasado un tanto tranquilo, templado, y monótono (no se equivocan), durante el que ha destacado la templanza. Sin embargo desde hace un par de años la templanza, ha dado lugar a la fuerza, representada por una dama que sujeta un león. Parece ser que hay una gran energía vital dentro de mí deseando salir y quiere ser proyectada a diferentes aspectos de la vida, el problema es que muchas veces desperdicio esta energía enfocándola a proyectos que no merecen mi atención. Lo cual es un desperdicio.
También dicen que estoy en un proceso de transformación y que debo prescindir de algo para alcanzar la transformación deseada.
Hasta aquí podría estar siendo otra sesión más de cartas sin ningún otro tipo de sentido que el de ruborizar a Nacho en su propia casa. Lo curioso es que cuando fuimos a leer lo que las cartas decían sobre mi personalidad, salieron la X, “ La Roue de Fortune” (La Rueda de la Fortuna) y tirando de ella Sin número: “Le Mat” (El Loco). En cuanto al significado de estas cartas, no creo que a estas alturas de la película vayan a decirte nada que ya no sepas sobre mí. De todas formas quiero recordar un fragmento que vimos juntos hace unos meses en el cine. Con la película de “Alicia en el país de las maravillas” en el que Alicia le dice al sombrero “¡Estás loco, majareta!... Pero te diré un secreto: ¡Las mejores personas lo están!”.
Si no fuese por ese toque de locura por la que a veces nos dejamos llevar nunca habríamos llegado hasta donde nos encontramos hoy. ¿Cómo vas a perseguir un sueño inalcanzable siendo racional? Sería estúpido e imposible.
Visto el éxito en la interpretación de mi personalidad nos decidimos por ir más allá y hemos intentado ver lo que me depara el destino a principios del mes de Octubre.
Las cartas que salieron en esta ocasión fueron la XIII “La Mort “(La Muerte)y el XIX. “Le Soleil” (El Sol). Tranquila, la muerte no es tan mala como parece, solo significa que se cierra un ciclo, un periodo anterior y que empieza uno nuevo. No sabemos a qué nivel de mi vida será (si es que es) pero por si acaso es mejor estar preparados. En cuanto al Sol y transcribiendo literalmente las palabras de la madre de Nacho, nos dice que es la cristalización de la pareja de enamorados, el inicio de una nueva vida y el encuentro de un alma gemela.
Tal vez sucedan todas estas cosas, tal vez no, tal vez se deban a un conjunto de casualidades, de errores, de aciertos, de equivocaciones…tal vez no haya nada escrito y tengamos que caminar para llegar al final, tal vez el destino sea como una escalera mecánica que nos lleva donde nos toca, aunque no queramos.
No lo sé y espero no saberlo nunca.
Lo que si me gustaría es llegar dentro de poco tiempo, a ese momento de la vida, en que todo lo anterior es anecdótico. Y el pasado es eso, solo pasado.
Ayer un buen sueño terminaba al amanecer y me indicaba que tendría un buen día y así ha sido:
Ayer fue sin duda uno de los mejores días que recuerdo desde hace mucho tiempo, lloré de la risa hasta tres veces durante la tarde. Fue una tarde distinta, una de las más raras que recuerdo. Después de comer con Nacho, su madre (que se va a venir a: Estrasburgo, Disneylandia y a Tenerife) me leyó el Tarot Francés, mientras tomábamos café brasileño. Realmente nunca he creído en el Tarot ni en las fuerzas sobrenaturales (por algo estudiamos biología) sin embargo siempre he sentido que hay algo más allá que la ciencia nunca podrá explicar pero esto es un debate que arruinaría este blog.
Asique por ahora me voy a limitar a escribir lo que puede ser mi futuro inmediato según el Tarot Francés de la madre de Nacho y el tiempo nos dirá si es conveniente o no, volver a creer en la magia.
A nivel general las cartas dicen que he tenido un pasado un tanto tranquilo, templado, y monótono (no se equivocan), durante el que ha destacado la templanza. Sin embargo desde hace un par de años la templanza, ha dado lugar a la fuerza, representada por una dama que sujeta un león. Parece ser que hay una gran energía vital dentro de mí deseando salir y quiere ser proyectada a diferentes aspectos de la vida, el problema es que muchas veces desperdicio esta energía enfocándola a proyectos que no merecen mi atención. Lo cual es un desperdicio.
También dicen que estoy en un proceso de transformación y que debo prescindir de algo para alcanzar la transformación deseada.
Hasta aquí podría estar siendo otra sesión más de cartas sin ningún otro tipo de sentido que el de ruborizar a Nacho en su propia casa. Lo curioso es que cuando fuimos a leer lo que las cartas decían sobre mi personalidad, salieron la X, “ La Roue de Fortune” (La Rueda de la Fortuna) y tirando de ella Sin número: “Le Mat” (El Loco). En cuanto al significado de estas cartas, no creo que a estas alturas de la película vayan a decirte nada que ya no sepas sobre mí. De todas formas quiero recordar un fragmento que vimos juntos hace unos meses en el cine. Con la película de “Alicia en el país de las maravillas” en el que Alicia le dice al sombrero “¡Estás loco, majareta!... Pero te diré un secreto: ¡Las mejores personas lo están!”.
Si no fuese por ese toque de locura por la que a veces nos dejamos llevar nunca habríamos llegado hasta donde nos encontramos hoy. ¿Cómo vas a perseguir un sueño inalcanzable siendo racional? Sería estúpido e imposible.
Visto el éxito en la interpretación de mi personalidad nos decidimos por ir más allá y hemos intentado ver lo que me depara el destino a principios del mes de Octubre.
Las cartas que salieron en esta ocasión fueron la XIII “La Mort “(La Muerte)y el XIX. “Le Soleil” (El Sol). Tranquila, la muerte no es tan mala como parece, solo significa que se cierra un ciclo, un periodo anterior y que empieza uno nuevo. No sabemos a qué nivel de mi vida será (si es que es) pero por si acaso es mejor estar preparados. En cuanto al Sol y transcribiendo literalmente las palabras de la madre de Nacho, nos dice que es la cristalización de la pareja de enamorados, el inicio de una nueva vida y el encuentro de un alma gemela.
Tal vez sucedan todas estas cosas, tal vez no, tal vez se deban a un conjunto de casualidades, de errores, de aciertos, de equivocaciones…tal vez no haya nada escrito y tengamos que caminar para llegar al final, tal vez el destino sea como una escalera mecánica que nos lleva donde nos toca, aunque no queramos.
No lo sé y espero no saberlo nunca.
Lo que si me gustaría es llegar dentro de poco tiempo, a ese momento de la vida, en que todo lo anterior es anecdótico. Y el pasado es eso, solo pasado.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
sueños
Cada vez me gusta más meterme en la cama, me gusta porque nunca se cuando vendrás a visitarme, hoy has venido :D, me ha encantado y lo mejor de todo es que me he levantado cansado, espero que tu también. Hoy se que va a ser un gran día.
miércoles, 25 de agosto de 2010
sábado, 24 de julio de 2010
sábado, 17 de julio de 2010
lunes, 12 de julio de 2010
Campeones del mundo!!
Quisera llegar hastá allí, hasta la cima del mundo. Donde el presente pasa a ser segundo plano, y no te sientes indefenso y logras sentir todo aquello que la endereza y el orgullo ocultan tras la fachada de chico duro.
Todos nos imponemos retos. Yo también lo hago. Y eso implica aceptar las consecuencias, por mucho que puedan caer como un jarro de agua fría.
Quisiera volver a aquel rincón, donde me temblaban las piernas cada vez que te besaba y donde nos reíamos de todo y nada a la vez.
Ese sitio que consigue sacar de mí, mi lado más dulce, que por mucho que yo lo intente ocultar, siempre sale cuando miro tus ojos y escucho tus palabras. Esa serie de palabras que se van grabando en mi mente mientras se pierde mi mirada en algún punto de tus ojos, cuando intento organizar y captar todas esas letras para entender lo que quieres expresar, hasta que me haces reaccionar...
Quisiera regresar a aquel césped donde una vez nos dimos nuestro primer beso escuchando el aire, el sol y Madrid, como si de una de esas películas de amor se tratase.
Quisiera que siempre me besases como si fuera la primera vez, como cuando ves que has conseguido un sueño que algunos ni siquieran han intentado imaginar, como si no hubiese nadie más, como si ya hubiésemos llegado al tan ansiado lugar.
Por los campeones del mundo, por nosotros!
Te quiero.
Todos nos imponemos retos. Yo también lo hago. Y eso implica aceptar las consecuencias, por mucho que puedan caer como un jarro de agua fría.
Quisiera volver a aquel rincón, donde me temblaban las piernas cada vez que te besaba y donde nos reíamos de todo y nada a la vez.
Ese sitio que consigue sacar de mí, mi lado más dulce, que por mucho que yo lo intente ocultar, siempre sale cuando miro tus ojos y escucho tus palabras. Esa serie de palabras que se van grabando en mi mente mientras se pierde mi mirada en algún punto de tus ojos, cuando intento organizar y captar todas esas letras para entender lo que quieres expresar, hasta que me haces reaccionar...
Quisiera regresar a aquel césped donde una vez nos dimos nuestro primer beso escuchando el aire, el sol y Madrid, como si de una de esas películas de amor se tratase.
Quisiera que siempre me besases como si fuera la primera vez, como cuando ves que has conseguido un sueño que algunos ni siquieran han intentado imaginar, como si no hubiese nadie más, como si ya hubiésemos llegado al tan ansiado lugar.
Por los campeones del mundo, por nosotros!
Te quiero.
domingo, 11 de julio de 2010
Ese lugar.
Abrazame. Deja que tu cuerpo se hunda junto al mío en el sofá de tu salón. En ese hueco que poco a poco hemos ido haciendo nuestro. Donde los deseos se convierten en verdades y los cojines en besos.
Que te enteres. Que me gusta que me digas que me quieres sin hablar. Que necesito que me miren tus labios y que me escuchen tus ojos. Que te necesito a tí. Que te enteres. Que me gustas.Que no está bien decir te quiero sin sonreir, que un beso vale más que mil palabras y que ni mil palabras describirían tus besos.
Que te quiero, que te quiero más que a nada.
Que te enteres. Que me gusta que me digas que me quieres sin hablar. Que necesito que me miren tus labios y que me escuchen tus ojos. Que te necesito a tí. Que te enteres. Que me gustas.Que no está bien decir te quiero sin sonreir, que un beso vale más que mil palabras y que ni mil palabras describirían tus besos.
Que te quiero, que te quiero más que a nada.
martes, 6 de julio de 2010
Pero sigue por favor
Siempre hay miedo.
Miedo a olvidar a qué saben tus besos. A olvidarme del olor de tu colonia.
A que venga el coco y dejemos de ser niños.
Miedo a pensar que nadie podrá quererme así. A explicar lo inexplicable y a entender los sentimientos.
A llegar hasta Moncloa y no verte en tu portal. A meterme en la cama y querer soñar.
Miedo a caer en la rutina y no sabernos levantar. A entender el por qué de todo esto.
A descubrir que en el parque, ya no hay árboles ni besos escondidos.
Miedo a olvidar el color de tus ojos o el tacto de tu espalda. A dejar de escuchar tu voz.
Miedo a que me dejes y a pretender buscar alguien mejor que tú, alguien que no existe.
A que dejemos de sentir esas tontas mariposas.
A que dejes de besarme como si fuese la primera vez.
A que aprendas a ser imperfecta y nunca más poder enseñarte.
Miedo a perderte, miedo a perdernos.
Te quiero
Miedo a olvidar a qué saben tus besos. A olvidarme del olor de tu colonia.
A que venga el coco y dejemos de ser niños.
Miedo a pensar que nadie podrá quererme así. A explicar lo inexplicable y a entender los sentimientos.
A llegar hasta Moncloa y no verte en tu portal. A meterme en la cama y querer soñar.
Miedo a caer en la rutina y no sabernos levantar. A entender el por qué de todo esto.
A descubrir que en el parque, ya no hay árboles ni besos escondidos.
Miedo a olvidar el color de tus ojos o el tacto de tu espalda. A dejar de escuchar tu voz.
Miedo a que me dejes y a pretender buscar alguien mejor que tú, alguien que no existe.
A que dejemos de sentir esas tontas mariposas.
A que dejes de besarme como si fuese la primera vez.
A que aprendas a ser imperfecta y nunca más poder enseñarte.
Miedo a perderte, miedo a perdernos.
Te quiero
domingo, 4 de julio de 2010
Definir:
Hablar de tí es hablar de mí.
Es hablar del pasado, del presente y por supuesto del futuro.
Es hablar de momentos, lugares, situaciones. Caricias, sonrisas, abrazos, besos...tus besos.
Creeps, palomitas, nestea. Nata y chocolate. Blanco y negro.
Vayas, todavías, acabar, a veces, a ver. Once veces.
Recuerdos.
Es extraño cómo de repente quiero detener las horas y más tarde deseo que transcurran de prisa para volver a verte, para volver a sentirte y escuchar todo lo que me dices porque aunque a veces sean tonterías siempre consigues hacerme sonreir.Te quiero, y no sabría cómo explicarlo. Y es que no hay definición para algo así.
Y llegaste tú, y en poco menos de un mes conseguiste desmontar todas las teorías sobre el amor.
- 'Las princesas no existen.'
Te has convertido en la antítesis de la frase, aquella mujer perfecta disfrazada de tan ansiada princesa que busca a su príncipe azul.
- 'Los polos opuestos se atraen.'
¿También quieres desmontar teorías científicas?
Las mujeres de Venus, los hombres de Marte...Tú y yo quizás de Plutón.
Somos raros, y por tanto muy parecidos y tal vez eso nos ayude a entendernos con sólo miradas y a decir "te quiero" a través de los besos.
Es cierto, tenemos mucho que aprender el uno del otro, pero todavía tenemos tiempo.
- 'Los que se pelean se desean.'
No. Los que se desean se besan, se ríen, se quieren, se aman...
Y después,a veces, también se pelean.
- 'Amor a primera vista.'
No puede haber amor sin conocimiento. Amor sin sentimientos, sin recuerdos... sin besos.
Puede haber atracción. Sí, con vestidos vaqueros y con olor a deseos. Pero que maduren los que todavía creen que cruzarán miradas de amor con algún extraño. La palabra amor es mucho más que eso.
- 'En el amor todo vale.'
No todo vale. La mentira no vale.
El juego del amor está formado por momentos y situaciones y al final todo ello está basado en recuerdos. Aquellos como " nosotros en nuestro rincón del parque del Oeste, en TU parque. Yo recorriendo con mis dedos cada uno de tus cabellos mientras tú me acaricias la espalda, por los lados que es por donde nos gusta."
Te quiero.
Es hablar del pasado, del presente y por supuesto del futuro.
Es hablar de momentos, lugares, situaciones. Caricias, sonrisas, abrazos, besos...tus besos.
Creeps, palomitas, nestea. Nata y chocolate. Blanco y negro.
Vayas, todavías, acabar, a veces, a ver. Once veces.
Recuerdos.
Es extraño cómo de repente quiero detener las horas y más tarde deseo que transcurran de prisa para volver a verte, para volver a sentirte y escuchar todo lo que me dices porque aunque a veces sean tonterías siempre consigues hacerme sonreir.Te quiero, y no sabría cómo explicarlo. Y es que no hay definición para algo así.
Y llegaste tú, y en poco menos de un mes conseguiste desmontar todas las teorías sobre el amor.
- 'Las princesas no existen.'
Te has convertido en la antítesis de la frase, aquella mujer perfecta disfrazada de tan ansiada princesa que busca a su príncipe azul.
- 'Los polos opuestos se atraen.'
¿También quieres desmontar teorías científicas?
Las mujeres de Venus, los hombres de Marte...Tú y yo quizás de Plutón.
Somos raros, y por tanto muy parecidos y tal vez eso nos ayude a entendernos con sólo miradas y a decir "te quiero" a través de los besos.
Es cierto, tenemos mucho que aprender el uno del otro, pero todavía tenemos tiempo.
- 'Los que se pelean se desean.'
No. Los que se desean se besan, se ríen, se quieren, se aman...
Y después,a veces, también se pelean.
- 'Amor a primera vista.'
No puede haber amor sin conocimiento. Amor sin sentimientos, sin recuerdos... sin besos.
Puede haber atracción. Sí, con vestidos vaqueros y con olor a deseos. Pero que maduren los que todavía creen que cruzarán miradas de amor con algún extraño. La palabra amor es mucho más que eso.
- 'En el amor todo vale.'
No todo vale. La mentira no vale.
El juego del amor está formado por momentos y situaciones y al final todo ello está basado en recuerdos. Aquellos como " nosotros en nuestro rincón del parque del Oeste, en TU parque. Yo recorriendo con mis dedos cada uno de tus cabellos mientras tú me acaricias la espalda, por los lados que es por donde nos gusta."
Te quiero.
viernes, 2 de julio de 2010
Puede que la cosa vaya de besos:
No hay futuro sin pasado.
De hecho esta mañana te he besado dentro de una hora. Y aún no estoy seguro de que todavía haya pasado. O de que me vaya a dar cuenta.
Es más, hace un mes, cuando te acompañaba a casa te besaba con la mirada y no sabía que ibas a pensar o que es lo que miraré mañana.
Todavía siento unas mariposas que revoloteaban, revolotean y revolotearán pero nunca sabré ni cómo ni cuando empezaron ni cómo ni cuando terminarán.
Ese beso que te dí me pareció lejano, ha sido como probar tus labios durante sólo unos segundos. No sé cómo será mañana.
Quizás salga esa esperanza o quizás siga guardada, como lo está ahora, dentro de mi boca.
Te miro y veo reflajados en tus pupilas todos aquellos besos de dos adolescentes con miedo a sentir algo nuevo. Que raro, a veces los echo de menos. Quien sabe, igual en un futuro, en un dichoso futuro, vuelven a aparecer.
¿Viste como estaban mis brazos el miércoles? ¿Como te agarraban y no te podían soltar? ¿Piensas que será así siempre?. Pienso que así me gustaría que fuese.
Ójala mañana te bese hace una hora.
De hecho esta mañana te he besado dentro de una hora. Y aún no estoy seguro de que todavía haya pasado. O de que me vaya a dar cuenta.
Es más, hace un mes, cuando te acompañaba a casa te besaba con la mirada y no sabía que ibas a pensar o que es lo que miraré mañana.
Todavía siento unas mariposas que revoloteaban, revolotean y revolotearán pero nunca sabré ni cómo ni cuando empezaron ni cómo ni cuando terminarán.
Ese beso que te dí me pareció lejano, ha sido como probar tus labios durante sólo unos segundos. No sé cómo será mañana.
Quizás salga esa esperanza o quizás siga guardada, como lo está ahora, dentro de mi boca.
Te miro y veo reflajados en tus pupilas todos aquellos besos de dos adolescentes con miedo a sentir algo nuevo. Que raro, a veces los echo de menos. Quien sabe, igual en un futuro, en un dichoso futuro, vuelven a aparecer.
¿Viste como estaban mis brazos el miércoles? ¿Como te agarraban y no te podían soltar? ¿Piensas que será así siempre?. Pienso que así me gustaría que fuese.
Ójala mañana te bese hace una hora.
jueves, 24 de junio de 2010
domingo, 13 de junio de 2010
La Hora del Te:
Te aprecio
Te admiro
Te adoro
Te espero
Te extraño
Te necesito
Te deseo
Te busco
Te nombro
Te llamo
Te pienso
Te imagino
Te idolatro
Te sueño
Te encuentro
Te siento
Te oigo
Te veo
Te huelo
Te acaricio
Te toco
Te saboreo
Te amo
Te quiero
...
Te admiro
Te adoro
Te espero
Te extraño
Te necesito
Te deseo
Te busco
Te nombro
Te llamo
Te pienso
Te imagino
Te idolatro
Te sueño
Te encuentro
Te siento
Te oigo
Te veo
Te huelo
Te acaricio
Te toco
Te saboreo
Te amo
Te quiero
...
domingo, 6 de junio de 2010
Lo que buscas, existe.
Aunque no tenía pensado comenzar el Blog hasta dentro de unos meses, me resulta imposible resistime a mostrar algunas de las ideas que pasan por mi cabeza a lo largo del día, bueno y de la noche.
Hoy estoy muy contento, por fin puedo decir que soy completamente feliz.
Haciendo limpieza del ordenador de viejos archivos y carpetas me he encontrado con una pequña redacción que escribí hace unos meses.
Hoy leo estos párrafos de forma distante, aunque en lo que se puede considerar temporal, son muy recientes. Sin embargo algo ha cambiado, algo que hace que no pueda disimular la sonrisa que se me dibuja en la cara.
Aunque a día de hoy no es importante, quiero publicar esta redacción efímera y extinta porque un día me ayudó a seguir buscando ese tesoro, que ya he encontrado. Gracias ;)
"..pinceladas 17 de Ene, a la 01:55"
Empiezo a escribir sin saber muy bien por qué. Supongo que es porque hay demasiadas personas que hablan, pero pocas que escuchan. Si hay pocas personas que escuchan aún son menos las que leen. Por eso escribo sin pensar que título pondré, cuanto me ocupará o sobre que hablaré. Cada día me persigue más la misma idea sobre si alguna vez me llegaré a mostrar indiferente hacia el mundo. Espero que sí. Espero que sí porque cada día vislumbro con más claridad el camino hacia la felicidad. Este camino es el de la ignorancia.
Pero no la ignorancia del desprecio. Hablo de la misma ignorancia con la que tomas un libro por primera vez ó la que tienes al conocer alguna chica en un bar, la que te permite descubrir algo nuevo, poner en juego tus habilidades predictivas, intuir un final ó simplemente la ignorancia que te permite dejarte llevar sobre el poder imaginativo de un buen escritor.
Últimamente siento que me falta ese escritor, ese director que dirija la gran ópera de debiera ser mi vida.
Cada vez me sorprenden menos cosas, veo pasar el calendario como todos los años y lo único que parece cambiar es el último dígito de la fecha, menos mal que por lo menos este año hemos tenido que cambiar dos números. La vida, al igual que yo, es muy previsible y si la vida es previsible también lo es el futuro. Cuando ves que todo el engranaje funciona perfectamente y en una dirección determinada, solo puedes limitarte a formar parte de él y seguir con tu trabajo. Puedes pensar que no, que puedes cambiar tu posición, hacer algo extraordinario y conseguir cambiar las cosas. Que podríamos deshacernos de nuestros lastres y prejuicios. Lo cierto, es que esto es imposible, porque nuestra posición individual, nuestro puesto de observador privilegiado también varía con nosotros. Sería como la típica secuencia de casualidades propia de películas “Amielescas”. Del mismo modo cada uno de nosotros formamos parte del proyecto de vida de cualquier persona a la que afectamos grosso modo de una forma u otra (Recuerdo aquí la conversación con Marcos y el sinestésico).
Me gustaría salir a la calle, empezar a correr, ir algún sitio de Madrid en el que nunca haya estado, cogerme un buen pedo y hacer lo primero que se me ocurra. Aunque dudo que consiguiera algo práctico con ello. Ni siquiera sé, si sería capaz, me digo a mi mismo que sí, que no tengo miedo de nada, ni de nadie, que haría cualquier cosa, pero sin embargo hago lo que debo en vez de lo que quiero.
Así es imposible llegar a ser feliz. Debería eliminar todas las ambiciones, los objetivos y las metas, de este modo me aseguraría de no fracasar nunca más. Suena muy tentador, pero me reconforta pensar que tampoco sería capaz de hacerlo.
Me conozco con casi total seguridad y creo que mañana seguiré igual: Pensando y no actuando. Actuando y no pensando. Es decir, seguiré cometiendo los mismos errores, posiblemente hasta que me muera. Si fuese verdad que cada vez que nos equivocamos aprendemos algo nuevo, algún día podría llegar a ser: sabio, filósofo, o algún ilustre y loco letrado parecido. A pesar de todos estos errores, equivocaciones y en definitiva estas mierdas que suceden de vez en cuando. No obstante hay algo peor que estas adversidades, algo, de lo que todos tenemos culpa, y es la existencia del verbo menospreciar.
Por desgracia muchas veces cosas cotidianas que son absolutamente maravillosas, dejan de sorprendernos porque a nuestros ojos parecen repetitivas cuando no lo son en absoluto. Un buenos días, un saludo, una agradable conversación o un simple beso de despedida... Si supiésemos que es la última vez que vamos a poder hacer alguna de estas cosas, sin duda lo haríamos de otro modo.
A pesar de todo, la vida es bella y merece la pena seguir luchando por lo que uno quiere.
Si luchas toda una vida por una persona, un ideal, una causa, algo por lo que merezca la pena levantarte un millón de veces, desde mi punto de vista merecerá la pena, porque estarás luchando por ti, lo más valioso de todo.
Tengo sueño, así que voy a dejar de escribir, seguramente mañana borre esta entrada, tal vez nadie la lea, pero me da igual porque a mi me ha servido, necesitaba escribir, incluso cosas que no he escrito.
Lo más jodido de todo, es que hoy tampoco voy a dormir bien, porque solo he dejado ciertas pinceladas del tema por el que verdaderamente había empezado a escribir.
Hoy estoy muy contento, por fin puedo decir que soy completamente feliz.
Haciendo limpieza del ordenador de viejos archivos y carpetas me he encontrado con una pequña redacción que escribí hace unos meses.
Hoy leo estos párrafos de forma distante, aunque en lo que se puede considerar temporal, son muy recientes. Sin embargo algo ha cambiado, algo que hace que no pueda disimular la sonrisa que se me dibuja en la cara.
Aunque a día de hoy no es importante, quiero publicar esta redacción efímera y extinta porque un día me ayudó a seguir buscando ese tesoro, que ya he encontrado. Gracias ;)
"..pinceladas 17 de Ene, a la 01:55"
Empiezo a escribir sin saber muy bien por qué. Supongo que es porque hay demasiadas personas que hablan, pero pocas que escuchan. Si hay pocas personas que escuchan aún son menos las que leen. Por eso escribo sin pensar que título pondré, cuanto me ocupará o sobre que hablaré. Cada día me persigue más la misma idea sobre si alguna vez me llegaré a mostrar indiferente hacia el mundo. Espero que sí. Espero que sí porque cada día vislumbro con más claridad el camino hacia la felicidad. Este camino es el de la ignorancia.
Pero no la ignorancia del desprecio. Hablo de la misma ignorancia con la que tomas un libro por primera vez ó la que tienes al conocer alguna chica en un bar, la que te permite descubrir algo nuevo, poner en juego tus habilidades predictivas, intuir un final ó simplemente la ignorancia que te permite dejarte llevar sobre el poder imaginativo de un buen escritor.
Últimamente siento que me falta ese escritor, ese director que dirija la gran ópera de debiera ser mi vida.
Cada vez me sorprenden menos cosas, veo pasar el calendario como todos los años y lo único que parece cambiar es el último dígito de la fecha, menos mal que por lo menos este año hemos tenido que cambiar dos números. La vida, al igual que yo, es muy previsible y si la vida es previsible también lo es el futuro. Cuando ves que todo el engranaje funciona perfectamente y en una dirección determinada, solo puedes limitarte a formar parte de él y seguir con tu trabajo. Puedes pensar que no, que puedes cambiar tu posición, hacer algo extraordinario y conseguir cambiar las cosas. Que podríamos deshacernos de nuestros lastres y prejuicios. Lo cierto, es que esto es imposible, porque nuestra posición individual, nuestro puesto de observador privilegiado también varía con nosotros. Sería como la típica secuencia de casualidades propia de películas “Amielescas”. Del mismo modo cada uno de nosotros formamos parte del proyecto de vida de cualquier persona a la que afectamos grosso modo de una forma u otra (Recuerdo aquí la conversación con Marcos y el sinestésico).
Me gustaría salir a la calle, empezar a correr, ir algún sitio de Madrid en el que nunca haya estado, cogerme un buen pedo y hacer lo primero que se me ocurra. Aunque dudo que consiguiera algo práctico con ello. Ni siquiera sé, si sería capaz, me digo a mi mismo que sí, que no tengo miedo de nada, ni de nadie, que haría cualquier cosa, pero sin embargo hago lo que debo en vez de lo que quiero.
Así es imposible llegar a ser feliz. Debería eliminar todas las ambiciones, los objetivos y las metas, de este modo me aseguraría de no fracasar nunca más. Suena muy tentador, pero me reconforta pensar que tampoco sería capaz de hacerlo.
Me conozco con casi total seguridad y creo que mañana seguiré igual: Pensando y no actuando. Actuando y no pensando. Es decir, seguiré cometiendo los mismos errores, posiblemente hasta que me muera. Si fuese verdad que cada vez que nos equivocamos aprendemos algo nuevo, algún día podría llegar a ser: sabio, filósofo, o algún ilustre y loco letrado parecido. A pesar de todos estos errores, equivocaciones y en definitiva estas mierdas que suceden de vez en cuando. No obstante hay algo peor que estas adversidades, algo, de lo que todos tenemos culpa, y es la existencia del verbo menospreciar.
Por desgracia muchas veces cosas cotidianas que son absolutamente maravillosas, dejan de sorprendernos porque a nuestros ojos parecen repetitivas cuando no lo son en absoluto. Un buenos días, un saludo, una agradable conversación o un simple beso de despedida... Si supiésemos que es la última vez que vamos a poder hacer alguna de estas cosas, sin duda lo haríamos de otro modo.
A pesar de todo, la vida es bella y merece la pena seguir luchando por lo que uno quiere.
Si luchas toda una vida por una persona, un ideal, una causa, algo por lo que merezca la pena levantarte un millón de veces, desde mi punto de vista merecerá la pena, porque estarás luchando por ti, lo más valioso de todo.
Tengo sueño, así que voy a dejar de escribir, seguramente mañana borre esta entrada, tal vez nadie la lea, pero me da igual porque a mi me ha servido, necesitaba escribir, incluso cosas que no he escrito.
Lo más jodido de todo, es que hoy tampoco voy a dormir bien, porque solo he dejado ciertas pinceladas del tema por el que verdaderamente había empezado a escribir.
viernes, 4 de junio de 2010
Agrabah
Esta entrada va dedicada a nuestro último viaje. El que sin ninguna duda ha sido el mejor viaje de mi vida.
La noche anterior al viaje no pude dormir, me sentía como un niño esperando la llegada de los reyes. Era como ese niño que quiere dormir para que pase más deprisa la noche, ese niño que todos hemos sido alguna vez y al que los nervios no le dejaban dormir tranquilo. Aunque tarde o temprano todos caíamos y a la mañana siguiente madrugábamos como ningún otro día del año para ir al salón a ver las enigmáticas cajas envueltas en papeles brillantes y coloridos.
Bueno, voy a centrarme que ya escribiremos otro día sobre la noche de reyes.
Nos levantamos muy pronto. A las 7.00 de la mañana despegaría nuestro avión, dejaríamos Madrid desde la T4. No se realmente si éramos conscientes de que cuando volviésemos a pisar tierra estaríamos casi en Agrabah.
Fue un viaje largo, sin anécdotas importantes, duró 8 horas, pero como siempre se nos pasaron volando. Aterrizamos en Jordania, en el Aeropuerto Internacional Reina Alia.
Allí pudimos vislumbrar el desierto, pero no era nuestro desierto, en este desierto hacía demasiado calor, la arena y el polvo se quedaban pegados en el sudor de la cara y el cuello, nos bebimos el agua demasiado deprisa y comenzamos a tener la garganta seca.
La luz nos impedía ver mas allá. Pero no importaba, esto aún formaba parte del viaje.
Nosotros íbamos a un lugar mucho mejor.
Desde el aeropuerto nos llevaron en unos jeeps hasta las afueras de la ciudad, el ruido de los coches, los aviones y la multitud de la ciudad se apagaba silenciosamente. Admito que el recorrido en jeep si fue divertido, aunque aún mastico trocillos de arena por la noche.
Nos bajamos del jeep, y nos dejaron solos. Allí había dos camellos, bueno en realidad no eran dos camellos eran los mejores camellos de toda Jordania.
Los dóciles animales fueron nuestro transporte durante el resto del día, seguían un rumbo fijo, con un paso ni demasiado lento ni demasiado rápido, la brisa que acariciaba nuestras mejillas era reparadora. Poco a poco el sol fue cansándose de estar arriba y comenzó a descender, cuando nos quisimos dar cuenta una luz rojiza bañaba unas dunas de una arena cada vez mas suave.
Oscurecía y nos encontrábamos en mar de arena, un gigantesco desierto de arena blanca que ondulaba un paisaje cada vez mas paradisiaco. Hicimos un alto en el camino, nos acabamos el agua de nuestras cantimploras, nos descalzamos y enterramos los pies en la fina arena, nos hacía cosquillas, era una sensación muy agradable. No podíamos perder mucho tiempo y nos volvimos a montar en los camellos. Un lugar increible nos esperaba.
Al fin llegó el ocaso, ante un sol prácticamente desaparecido proyectábamos unas sombras casi infinitas a nuestra espalda. A la izquierda se imponía una gran roca, era inmensa y parecía haber sido dibujada por una mano gigantesca.
La luz era ya hechizadora, como si alguien jugara con el sol intentado crear algo nuevo y distinto, un atardecer diferente a todos los demás. Los camellos parecían caminar al unísono, ascendieron una última duna cuya cima desde abajo parecía inalcanzable. Justo en la cima, el horizonte se fue descubriendo y vimos algo que ha día de hoy sigo pensando que fue un espejismo.
Agrabah surgía delante de nosotros.
El paisaje era maravilloso, el cielo parecía haber sido degradado desde un color cobrizo en la parte superior hasta un morado que se mezclaba con las sombras de las montañas que rodeaban la pequeña ciudad. A lo lejos y justo enfrente de nosotros se alzaba un majestuoso palacio árabe, era blanco y tenía al menos ocho torreones, muchos de los cuales estaban adornados con cúpulas y ventanas doradas que brillaban con los últimos rayos del sol. A los pies del palacio real, se extendía como una alfombra, una ciudad rebosante de vida.
Los tejados eran superficies planas, limpias y brillantes.
Un eje central marcaba un pasillo que se habría paso desde lo que parecía ser la puerta de Palacio hasta la entrada a la ciudad.
Los camellos parecían haberse contagiado de nuestra alegría y bajaron trotando la colina.
La entrada a la ciudad estaba marcada por un pequeño arco que hacía de puente entre dos torreones. Allí pudimos ver al primer mercader, que parecía volver a casa tras una dura jornada de trabajo. Era mas bien bajito, rechoncho, con la nariz y el mentón muy marcados, un pelo rizado y oscuro bien recogido bajo un gorro, dejaba intuir una gran alforja a su espalda.
Era como un sueño. Los camellos se adentraron en el inmenso corredor que atravesaba la ciudad, detrás del primer arco se escondían multitud de puentecillos, toldos y lonas que iban de una casa a otra. Seguramente sería para que los habitantes se escondieran del sol durante el día.
Llegamos hasta una pequeña plaza donde los camellos pararon, había dos grandes pilones de agua junto a unos montones de paja, entre los que había más animales descansando.
Muchas ventanas dejaban escapar un baile de luces producido por las velas que iluminaban los salones familiares y las corrientes y brisas tan agradables que corrían por las calles.
En la pequeña plaza había una terraza, no había apenas gente, las únicas personas eran un delgado fakir, casi desnudo, solo tenía un pequeño calzoncillo blanco que parecía un pañal y un gran turbante alrededor de la cabeza con el que podría haberse vestido de haberlo querido. Intentaba escupir fuego o algo parecido y unos entusiasmados niños que se habían congregado a su alrededor le vitoreaban y aplaudían.
Nos sentamos a cenar en la terraza, el viaje nos había dejado muy hambrientos.
La mesa era pequeña y de madera, estaba fresquita, nos sentamos y un hombre regordete con cara de bonachón nos trajo: unas velas, una ensalada de dátiles, un Nesteá, un bodegón de frutas con: piña, uvas, fresas, plátanos, manzanas... y lo que parecía ser un gran helado.
Todo estaba delicioso en especial el inmenso helado de vainilla, no sé, si era por el entorno, el calor que habíamos pasado ó alguna clase de hechizo, pero tenía un sabor muy intenso, era dulce, especiado, frío y cremoso al mismo tiempo.
Terminamos de cenar, pagamos demasiado poco por el manjar saboreado y el hombre se despidió con una pequeña reverencia, para a continuación desaparecer en el interior de su pequeño local.
Sin darnos cuenta la noche se había apoderado de Agrabah, el paisaje urbano estaba muy lejos de parecerse a cualquier otro. Las calles blancas, parecían azuladas por el reflejo de la luna, sobre las puertas de madera y ventanas salían luces amarillentas que transmitían el calor hogareño de las casas.
La temperatura había bajado, tenía algo de frío porque me había dejado la sudadera en el camello, pero no importaba porque mirase donde mirase quedaba impresionado por tanta belleza.
En algunas calles se amontonaban pequeñas montañas de tinajas y recipientes de todos los tipos y formas.
Anduvimos por una de las calles y vimos que a lo lejos se vislumbraba un camino de luces, debía ser el camino que llevaba a palacio y cruzaba la ciudad, era mas largo de lo que parecía desde lo alto de la colina.
Había lámparas de aceite encendidas a ambos lados dando un aspecto de majestuosidad al corredor.
En la calles perpendiculares danzaban algunas ropas que los ciudadanos habían olvidado después de tender. Dibujaban sombras que de ser reales podrían habernos llegado a dar realmente miedo.
Recuerdo también los barriles apilados en una de las esquinas. Esos barriles que usamos como escaleras improvisadas. Al principio nos dio un poco de miedo pero después nos dimos cuenta de que sería mas fácil seguir subiendo que bajar, pues algunos estaban ya viejos y crujían tras varias pisadas. Llegamos a uno de los tejadillos y nos sentamos.
Había unas vistas estupendas. El palacio, al fondo, parecía tener luces en los jardines y en los torreones, en el cielo estaban las estrellas, la luna se había escondido tras una nube y la paz y la tranquilidad inundaba toda la ciudad. Se oían algunos grillos y un núcleo de voces que parecían venir del bazar.
Agrabah al igual que el mundo se había modernizado y el bazar estaba abierto a altas horas de la noche.
No hablamos, no nos hacía falta. Parecías entretenida con las luces y sonidos de la ciudad.
Yo solo te miraba a ti. Me humedecí los labios disimuladamente con la lengua y me acerqué a ti. Inclinamos la cabeza y nos besamos. Primero casi con miedo, después con mas intensidad, hasta que nuestras lenguas se tocaron. Fue increíble y dedicimos pasar allí la noche.
Por la mañana, el calor del sol en la cara nos despertó, nos pusimos en pie y nos dirigimos al bazar.
El bazar era tal y como lo imaginábamos. En una pequeña plaza y a lo largo de una de las calles se extendían multitud de puestos y tiendas. Las tinajas, barriles y toldos de la noche anterior parecían haberse multiplicado. Los mercaderes vestían muy parecido, parecían llevar una especie de uniforme, aunque unos tenían largas barbas y otros pequeños y casi ridículos bigotes, todos ellos tenía un pequeño gorrito sobre la cabeza. Algunos mas extravagantes llevaban turbante y largas sábanas que caían sobre sus hombros.
Había que desayunar y al primer mercader que nos ofreció fruta no le costó mucho convencernos.
El desayuno estaba servido, era un melón, estaba muy dulce y nos apagó la sed de inmediato.
La gran mayoría de puestos ofrecían vasijas de plata, cachimbas, collares, cofres, amuletos y otros piezas de metales brillantes.
Los frutos secos, y las frutas también abundaban los higos, pistachos, dátiles y sandías, que junto a las especias y los té, conferían a la plaza una aromática atmósfera en la que de nada servían los perfumes occidentales.
Recorrimos la calle principal y llegamos hasta las puertas del palacio, eran inmensas y un arco rojo las enmarcaba haciéndolas aún mas impresionantes. Dos guardianes de piedra con forma de león protegían la entrada. El olor a jazmín de los jardines, sobrepasaban los altos muros de palacio y cercaba la residencia del sultán. El resto de la tarde la pasamos paseando por el laberinto de calles que había en aquella ciudad.
Los dos pensábamos que ojalá no se tuviera que acabar nunca este viaje, no queríamos terminar de compartir el maravilloso e infinito momento que estábamos viviendo.
La noche anterior al viaje no pude dormir, me sentía como un niño esperando la llegada de los reyes. Era como ese niño que quiere dormir para que pase más deprisa la noche, ese niño que todos hemos sido alguna vez y al que los nervios no le dejaban dormir tranquilo. Aunque tarde o temprano todos caíamos y a la mañana siguiente madrugábamos como ningún otro día del año para ir al salón a ver las enigmáticas cajas envueltas en papeles brillantes y coloridos.
Bueno, voy a centrarme que ya escribiremos otro día sobre la noche de reyes.
Nos levantamos muy pronto. A las 7.00 de la mañana despegaría nuestro avión, dejaríamos Madrid desde la T4. No se realmente si éramos conscientes de que cuando volviésemos a pisar tierra estaríamos casi en Agrabah.
Fue un viaje largo, sin anécdotas importantes, duró 8 horas, pero como siempre se nos pasaron volando. Aterrizamos en Jordania, en el Aeropuerto Internacional Reina Alia.
Allí pudimos vislumbrar el desierto, pero no era nuestro desierto, en este desierto hacía demasiado calor, la arena y el polvo se quedaban pegados en el sudor de la cara y el cuello, nos bebimos el agua demasiado deprisa y comenzamos a tener la garganta seca.
La luz nos impedía ver mas allá. Pero no importaba, esto aún formaba parte del viaje.
Nosotros íbamos a un lugar mucho mejor.
Desde el aeropuerto nos llevaron en unos jeeps hasta las afueras de la ciudad, el ruido de los coches, los aviones y la multitud de la ciudad se apagaba silenciosamente. Admito que el recorrido en jeep si fue divertido, aunque aún mastico trocillos de arena por la noche.
Nos bajamos del jeep, y nos dejaron solos. Allí había dos camellos, bueno en realidad no eran dos camellos eran los mejores camellos de toda Jordania.
Los dóciles animales fueron nuestro transporte durante el resto del día, seguían un rumbo fijo, con un paso ni demasiado lento ni demasiado rápido, la brisa que acariciaba nuestras mejillas era reparadora. Poco a poco el sol fue cansándose de estar arriba y comenzó a descender, cuando nos quisimos dar cuenta una luz rojiza bañaba unas dunas de una arena cada vez mas suave.
Oscurecía y nos encontrábamos en mar de arena, un gigantesco desierto de arena blanca que ondulaba un paisaje cada vez mas paradisiaco. Hicimos un alto en el camino, nos acabamos el agua de nuestras cantimploras, nos descalzamos y enterramos los pies en la fina arena, nos hacía cosquillas, era una sensación muy agradable. No podíamos perder mucho tiempo y nos volvimos a montar en los camellos. Un lugar increible nos esperaba.
Al fin llegó el ocaso, ante un sol prácticamente desaparecido proyectábamos unas sombras casi infinitas a nuestra espalda. A la izquierda se imponía una gran roca, era inmensa y parecía haber sido dibujada por una mano gigantesca.
La luz era ya hechizadora, como si alguien jugara con el sol intentado crear algo nuevo y distinto, un atardecer diferente a todos los demás. Los camellos parecían caminar al unísono, ascendieron una última duna cuya cima desde abajo parecía inalcanzable. Justo en la cima, el horizonte se fue descubriendo y vimos algo que ha día de hoy sigo pensando que fue un espejismo.
Agrabah surgía delante de nosotros.
El paisaje era maravilloso, el cielo parecía haber sido degradado desde un color cobrizo en la parte superior hasta un morado que se mezclaba con las sombras de las montañas que rodeaban la pequeña ciudad. A lo lejos y justo enfrente de nosotros se alzaba un majestuoso palacio árabe, era blanco y tenía al menos ocho torreones, muchos de los cuales estaban adornados con cúpulas y ventanas doradas que brillaban con los últimos rayos del sol. A los pies del palacio real, se extendía como una alfombra, una ciudad rebosante de vida.
Los tejados eran superficies planas, limpias y brillantes.
Un eje central marcaba un pasillo que se habría paso desde lo que parecía ser la puerta de Palacio hasta la entrada a la ciudad.
Los camellos parecían haberse contagiado de nuestra alegría y bajaron trotando la colina.
La entrada a la ciudad estaba marcada por un pequeño arco que hacía de puente entre dos torreones. Allí pudimos ver al primer mercader, que parecía volver a casa tras una dura jornada de trabajo. Era mas bien bajito, rechoncho, con la nariz y el mentón muy marcados, un pelo rizado y oscuro bien recogido bajo un gorro, dejaba intuir una gran alforja a su espalda.
Era como un sueño. Los camellos se adentraron en el inmenso corredor que atravesaba la ciudad, detrás del primer arco se escondían multitud de puentecillos, toldos y lonas que iban de una casa a otra. Seguramente sería para que los habitantes se escondieran del sol durante el día.
Llegamos hasta una pequeña plaza donde los camellos pararon, había dos grandes pilones de agua junto a unos montones de paja, entre los que había más animales descansando.
Muchas ventanas dejaban escapar un baile de luces producido por las velas que iluminaban los salones familiares y las corrientes y brisas tan agradables que corrían por las calles.
En la pequeña plaza había una terraza, no había apenas gente, las únicas personas eran un delgado fakir, casi desnudo, solo tenía un pequeño calzoncillo blanco que parecía un pañal y un gran turbante alrededor de la cabeza con el que podría haberse vestido de haberlo querido. Intentaba escupir fuego o algo parecido y unos entusiasmados niños que se habían congregado a su alrededor le vitoreaban y aplaudían.
Nos sentamos a cenar en la terraza, el viaje nos había dejado muy hambrientos.
La mesa era pequeña y de madera, estaba fresquita, nos sentamos y un hombre regordete con cara de bonachón nos trajo: unas velas, una ensalada de dátiles, un Nesteá, un bodegón de frutas con: piña, uvas, fresas, plátanos, manzanas... y lo que parecía ser un gran helado.
Todo estaba delicioso en especial el inmenso helado de vainilla, no sé, si era por el entorno, el calor que habíamos pasado ó alguna clase de hechizo, pero tenía un sabor muy intenso, era dulce, especiado, frío y cremoso al mismo tiempo.
Terminamos de cenar, pagamos demasiado poco por el manjar saboreado y el hombre se despidió con una pequeña reverencia, para a continuación desaparecer en el interior de su pequeño local.
Sin darnos cuenta la noche se había apoderado de Agrabah, el paisaje urbano estaba muy lejos de parecerse a cualquier otro. Las calles blancas, parecían azuladas por el reflejo de la luna, sobre las puertas de madera y ventanas salían luces amarillentas que transmitían el calor hogareño de las casas.
La temperatura había bajado, tenía algo de frío porque me había dejado la sudadera en el camello, pero no importaba porque mirase donde mirase quedaba impresionado por tanta belleza.
En algunas calles se amontonaban pequeñas montañas de tinajas y recipientes de todos los tipos y formas.
Anduvimos por una de las calles y vimos que a lo lejos se vislumbraba un camino de luces, debía ser el camino que llevaba a palacio y cruzaba la ciudad, era mas largo de lo que parecía desde lo alto de la colina.
Había lámparas de aceite encendidas a ambos lados dando un aspecto de majestuosidad al corredor.
En la calles perpendiculares danzaban algunas ropas que los ciudadanos habían olvidado después de tender. Dibujaban sombras que de ser reales podrían habernos llegado a dar realmente miedo.
Recuerdo también los barriles apilados en una de las esquinas. Esos barriles que usamos como escaleras improvisadas. Al principio nos dio un poco de miedo pero después nos dimos cuenta de que sería mas fácil seguir subiendo que bajar, pues algunos estaban ya viejos y crujían tras varias pisadas. Llegamos a uno de los tejadillos y nos sentamos.
Había unas vistas estupendas. El palacio, al fondo, parecía tener luces en los jardines y en los torreones, en el cielo estaban las estrellas, la luna se había escondido tras una nube y la paz y la tranquilidad inundaba toda la ciudad. Se oían algunos grillos y un núcleo de voces que parecían venir del bazar.
Agrabah al igual que el mundo se había modernizado y el bazar estaba abierto a altas horas de la noche.
No hablamos, no nos hacía falta. Parecías entretenida con las luces y sonidos de la ciudad.
Yo solo te miraba a ti. Me humedecí los labios disimuladamente con la lengua y me acerqué a ti. Inclinamos la cabeza y nos besamos. Primero casi con miedo, después con mas intensidad, hasta que nuestras lenguas se tocaron. Fue increíble y dedicimos pasar allí la noche.
Por la mañana, el calor del sol en la cara nos despertó, nos pusimos en pie y nos dirigimos al bazar.
El bazar era tal y como lo imaginábamos. En una pequeña plaza y a lo largo de una de las calles se extendían multitud de puestos y tiendas. Las tinajas, barriles y toldos de la noche anterior parecían haberse multiplicado. Los mercaderes vestían muy parecido, parecían llevar una especie de uniforme, aunque unos tenían largas barbas y otros pequeños y casi ridículos bigotes, todos ellos tenía un pequeño gorrito sobre la cabeza. Algunos mas extravagantes llevaban turbante y largas sábanas que caían sobre sus hombros.
Había que desayunar y al primer mercader que nos ofreció fruta no le costó mucho convencernos.
El desayuno estaba servido, era un melón, estaba muy dulce y nos apagó la sed de inmediato.
La gran mayoría de puestos ofrecían vasijas de plata, cachimbas, collares, cofres, amuletos y otros piezas de metales brillantes.
Los frutos secos, y las frutas también abundaban los higos, pistachos, dátiles y sandías, que junto a las especias y los té, conferían a la plaza una aromática atmósfera en la que de nada servían los perfumes occidentales.
Recorrimos la calle principal y llegamos hasta las puertas del palacio, eran inmensas y un arco rojo las enmarcaba haciéndolas aún mas impresionantes. Dos guardianes de piedra con forma de león protegían la entrada. El olor a jazmín de los jardines, sobrepasaban los altos muros de palacio y cercaba la residencia del sultán. El resto de la tarde la pasamos paseando por el laberinto de calles que había en aquella ciudad.
Los dos pensábamos que ojalá no se tuviera que acabar nunca este viaje, no queríamos terminar de compartir el maravilloso e infinito momento que estábamos viviendo.
jueves, 3 de junio de 2010
3-6-2010
(Leer en Septiembre 2010)
Esta es una carta un poco distinta a todas las que recibirás el resto de tu vida, ó por lo menos eso espero, porque sino querrá decir que nos hemos vuelto completamente locos y en ese caso ni el “yo del pasado” que escribe esta carta ni el “yo del futuro” que eres “tú del presente” existiremos o habremos existido alguna vez.
Es posible que hayan cambiado muchas cosas, pero lo que de verdad has llegado a ser alguna vez, lo seguirás siendo ahora. Al igual que tus pensamiento, tus ideas, siguen existiendo en tu cabeza, se mantienen todos esos ideales en los que creíste alguna vez. Puede que hayan cambiado un poco, pero su esencia sigue intacta.
Te escribo para recordarte que debes empezar a escribir un diario.
No hace falta que se realmente un diario, puede ser una publicación semanal. En las frases que redactes debes contar todo lo bueno que haya pasado durante esos días. También te doy permiso para contar lo malo cuando lo necesites, pero solo si no hay otro remedio.
Así su “ella del futuro” que es ya, “ella del presente”, podrá leer, conocer, entender y compartir este año de tu vida. Te adelanto que será un año difícil, pero no por ello malo.
Es difícil porque la recompensa que te dan si lo consigues es muy grande.
Ya no eres el mismo que el que empezó la carrera hace cuatro años, ese gran cambio, se lo debes a todas, absolutamente todas las personas que has conocido durante la carrera, en especial a “los pilotos” jeje, quien iba a pensar el primer día que estabas rodeado de personas tan parecidas a ti y en cada una de las cuales podías ver tus propios defectos y virtudes reflejados.
Entre todas estas personas sin duda han destacado algunos, muy por encima de los demás, sin embargo el resto de la gente era necesaria para que ante ti sobresalieran esas personas que tanto te han cambiado.
Este diario que vas a escribir, va dedicado a una persona especial. Esta persona cree que está lejos, pero no puede estar más equivocada. Me da igual que ya no quieras escribir, “Vas a escribir” porque se lo merece.
Es lo mínimo que puedes hacer por alguien que ha confiado plenamente en ti, te ha ayudado, te ha visto reír, llorar, te ha cambiado y te ha enamorado. Me da igual todo lo que pienses ahora, un día escribiste esto y ahora deberás asumir las consecuencias.
De no ser así te estarías traicionando a ti mismo, dejarías de creer en ti, en tus expectativas, tus proyectos, tus sueños y morirías.
Puedes enfocar el diario como quieras, puedes incluso cambiar la perspectiva de lo escrito, te dejo aquí futuras ideas que te vendrán bien para no aburrirte:
Hablar en primera, segunda y tercera persona. Redactar con negaciones, interrogaciones, exclamaciones, componer con palabras sueltas, con una sola vocal, en forma de diálogos...y sino lo que se te ocurra que por algo eres 4 meses más viejo.
La próxima vez que leas esto, ella estará lejos, y tu estarás: solo, aburrido, hundido y muy insoportable.
Escribe. Hoy 4 de junio estas solo, ella se ha ido a Valencia seguro que se lo está pasando genial, bueno estará en el bus dormida y escuchando música, pero en una hora habrá llegado. Hazme caso Mario, cuando escribes dejas de pensar.
No olvidarás, pero si detendrás ese engranaje con piecitas que tienes por cabeza.
Este será tu momento de la semana, del día o del mes que tanto necesitas, cuanto más escribas mas deprisa pasará el tiempo. Cada frase, palabra y letra te hará estar un poco más cerca de ella. Mucha suerte.
(Leer en Septiembre 2010)
Esta es una carta un poco distinta a todas las que recibirás el resto de tu vida, ó por lo menos eso espero, porque sino querrá decir que nos hemos vuelto completamente locos y en ese caso ni el “yo del pasado” que escribe esta carta ni el “yo del futuro” que eres “tú del presente” existiremos o habremos existido alguna vez.
Es posible que hayan cambiado muchas cosas, pero lo que de verdad has llegado a ser alguna vez, lo seguirás siendo ahora. Al igual que tus pensamiento, tus ideas, siguen existiendo en tu cabeza, se mantienen todos esos ideales en los que creíste alguna vez. Puede que hayan cambiado un poco, pero su esencia sigue intacta.
Te escribo para recordarte que debes empezar a escribir un diario.
No hace falta que se realmente un diario, puede ser una publicación semanal. En las frases que redactes debes contar todo lo bueno que haya pasado durante esos días. También te doy permiso para contar lo malo cuando lo necesites, pero solo si no hay otro remedio.
Así su “ella del futuro” que es ya, “ella del presente”, podrá leer, conocer, entender y compartir este año de tu vida. Te adelanto que será un año difícil, pero no por ello malo.
Es difícil porque la recompensa que te dan si lo consigues es muy grande.
Ya no eres el mismo que el que empezó la carrera hace cuatro años, ese gran cambio, se lo debes a todas, absolutamente todas las personas que has conocido durante la carrera, en especial a “los pilotos” jeje, quien iba a pensar el primer día que estabas rodeado de personas tan parecidas a ti y en cada una de las cuales podías ver tus propios defectos y virtudes reflejados.
Entre todas estas personas sin duda han destacado algunos, muy por encima de los demás, sin embargo el resto de la gente era necesaria para que ante ti sobresalieran esas personas que tanto te han cambiado.
Este diario que vas a escribir, va dedicado a una persona especial. Esta persona cree que está lejos, pero no puede estar más equivocada. Me da igual que ya no quieras escribir, “Vas a escribir” porque se lo merece.
Es lo mínimo que puedes hacer por alguien que ha confiado plenamente en ti, te ha ayudado, te ha visto reír, llorar, te ha cambiado y te ha enamorado. Me da igual todo lo que pienses ahora, un día escribiste esto y ahora deberás asumir las consecuencias.
De no ser así te estarías traicionando a ti mismo, dejarías de creer en ti, en tus expectativas, tus proyectos, tus sueños y morirías.
Puedes enfocar el diario como quieras, puedes incluso cambiar la perspectiva de lo escrito, te dejo aquí futuras ideas que te vendrán bien para no aburrirte:
Hablar en primera, segunda y tercera persona. Redactar con negaciones, interrogaciones, exclamaciones, componer con palabras sueltas, con una sola vocal, en forma de diálogos...y sino lo que se te ocurra que por algo eres 4 meses más viejo.
La próxima vez que leas esto, ella estará lejos, y tu estarás: solo, aburrido, hundido y muy insoportable.
Escribe. Hoy 4 de junio estas solo, ella se ha ido a Valencia seguro que se lo está pasando genial, bueno estará en el bus dormida y escuchando música, pero en una hora habrá llegado. Hazme caso Mario, cuando escribes dejas de pensar.
No olvidarás, pero si detendrás ese engranaje con piecitas que tienes por cabeza.
Este será tu momento de la semana, del día o del mes que tanto necesitas, cuanto más escribas mas deprisa pasará el tiempo. Cada frase, palabra y letra te hará estar un poco más cerca de ella. Mucha suerte.
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