Mientras la sensatez está de pie, frente a la incredulidad, mirando fijamente a mi calendario yo sigo temiendo que no haya nadie a mi lado dentro de 20 días.
¿Dónde iremos ahora que el tiempo se ha detenido? Dímelo, porque todavía no tengo un rumbo fijo.
Voy a ratos. Igual que esos relojes de maquinaria rota.
Es bueno, en realidad, si no tuviese dudas quizás mi reloj se hubiese quedado sin pilas hace mucho tiempo.
La chica de los meses pares no es para mí. Se llevó mi sonrisa escondida en la maleta, entre los pliegues de su ropa. Mi razón para pensar que aunque seas feliz siempre puedes serlo más y aquí es donde la ambición se convierte en virtud.
Pero es igual, esperemos a que el reloj explote de felicidad, no crees?
Miénteme, como lo solías hacer, sólo una vez más.
PD1: Así pues, cuando no tengas nada que hacer y yo pase por tu cabeza, nadie podrá oírte así que piensa en mí como si me quisieras
PD2:¿como sabes cuanto es demasiado?y ¿cuando es simplemente demasiado para soportar?
domingo, 12 de diciembre de 2010
...dream, dream, dream.....
Que todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor. Es un cuento que me se, desde el instante en el que me atreví a besarte.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)